Fugas
Nacida en Hamburgo, de padres refugiados de la Alemania del Este,
Dagmar Bergmann sintió ya de muy jóven la llamada de las fugas. Fugas en sí misma primero, en busca
de una identidad borrada por la pobreza y el olvido. Los paisajes de estas fugas interiores son azules, promesas
de libertad y de verdad, a semejanza de los fragmentos de cielo que a veces las nubes del Norte dejan entrever.El
azul sigue guiando a Dagmar Bergmann, cuando decide dejar la Alemania hacia cielos y mares donde fuga interior y
fuga exterior se contestan y se armonizan.
Entre vientos y mareas, la artista planta su caballete para
expresar la turbulencia de las fugas ("Mistral", "Cuatro vientos", "Juventud",
"Fugas") con su armonía secreta ("Oda a la alegría", "La noche se
deshoja", "Noche transfigurada", "Time after time"), liberando sonidos y perfumes
("Sunrise jazz", "Perfume", "Canción del Mariachi") que nos invitan a fugar.
© Dagmar Bergmann, Junio 2009 |